Aída Avella Esquivel, senadora boyacense de la lista del Movimiento Decentes
Aída Avella Esquivel, senadora boyacense de la lista del Movimiento Decentes Foto: entreojos.co
Published in Conflictos,
Martes, 21 Agosto 2018 11:33

“Nos importa más el agua que aquello que llaman progreso”

Aída Avella Esquivel, senadora de la coalición de izquierda de los Decentes, alertó sobre los riesgos que amenazan los recursos naturales de Boyacá.

Avella está empeñada en recorrer todo el país para conocer de primera mano los conflictos que comprometen la integridad y la calidad del agua, de los bosques y el bienestar de las comunidades.   

En una reciente visita al departamento de Boyacá destacó el liderazgo de los habitantes de Pesca, Tota y Cuítiva para defender el Lago de Tota del proyecto petrolero de la multinacional francesa Maurel & Prom que pretendía extraer crudo su cuenca. Aseguró que no se puede bajar la guardia y que los pobladores deben seguir atentos a cualquier proyecto de esa naturaleza que pueda comprometer a “la reserva de agua dulce más grande de Colombia”. 

También expresó su preocupación por lo que llamó “el imperio de la dinamita”. Sostuvo que en la provincia de Sugamuxi “todo lo sacan con dinamita” y señaló expresamente a Argos, Holcim y Cementos Tequendama de estar minando las montañas de la región para obtener caliza y puzolana. “Hasta la arena la están sacando con dinamita”, manifestó.

Volvió a poner el dedo en la llaga a propósito del ecoprocesamiento o incineración de residuos industriales que realiza la cementera Holcim en su planta de Nobsa. Avella afirmó que la disposición final de desechos tóxicos está convirtiendo a Boyacá es un basurero de elementos peligrosos con el consecuente impacto a la salud de sus habitantes.

“Están surgiendo enfermedades como el cáncer. En Nobsa he visto niños paralizados en sus camas, precisamente por la combustión de esos materiales”, afirmó la parlamentaria.

Fracking no, agua si

Aída Avella hace parte del grupo de congresistas que apoyó la presentación del proyecto de Ley que se opone a que en Colombia se autorice el fracturamiento hidráulico para extraer petróleo y gas del subsuelo. Se refirió a esta como una técnica lesiva para los intereses ambientales del país.   

Agregó que se está trabajando con líderes de San Martín (Cesar), de Chiquinquirá y de otras zonas que se oponen a que la industria de los hidrocarburos acabe con sus fuentes de agua, con sus vocaciones productivas y altere sus dinámicas sociales y culturales.

“Nosotros estamos defendiendo el agua en el país, pero lo de Boyacá nos duele extremadamente”, enfatizó.

La senadora boyacense expresó además su preocupación por los efectos que la minería a cielo abierto y el impacto de las termoeléctricas están ocasionando sobre el turismo y la calidad de vida de los habitantes de Paipa. También se refirió al daño que pueden provocar los proyectos hidroeléctricos que se estarían promoviendo en zonas como el Salto de Candelas, en el municipio de Pajarito; y en Rondón. Pidió a los boyacenses recordar lo que ha sucedido con HidroItuango.

“Nos importa más el agua que esas cosas que nos venden como progreso”, dijo Avella y desvirtuó los beneficios sociales de la industria del petrolera al señalar que en regiones como Arauca persisten los problemas sociales por falta de agua potable, alcantarillado, vías adecuadas y acceso a servicios de salud.

“Dónde está el progreso de las zonas petroleras. Lo que han hecho las compañías es arruinar al país, dejar pobreza y llevarse la riqueza”, sostuvo. 

Frente a las alternativas energéticas, la senadora Aída Avella Esquivel indicó que el camino es recurrir a fuetes generadoras limpias y renovables y al fortalecimiento del turismo y de la ciencia que en su opinión producen más empleo y recursos y menos impactos que la minería.