En Papalotla, Estado de México, se multa a personas que alimenten a perros callejeros.
En Papalotla, Estado de México, se multa a personas que alimenten a perros callejeros. Imagen: http://sinapsismx.com
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Jueves, 20 Septiembre 2018 17:29

¿Quién responde por los perros de la calle?

Animalistas defienden la idea del perro comunitario. Autoridades reiteran que no puede haber caninos sueltos en el espacio público.

Perro comunitario es el término que han acuñado representantes de los colectivos dedicados al cuidado de los canes que fueron abandonados por sus dueños y que permanecen en el espacio público, en algunos casos en manadas.

Su condición de perro de calle conlleva a que esté expuesto a enfermedades, a accidentes, a su procreación sin control, a incidentes con otros perros o con humanos y a la proliferación de excrementos en las vías y andenes de la ciudad. Un perro de calle con hambre también se ve obligado a romper las bolsas de la basura en busca de comida.

¿Qué tratamiento debe dársele a estos animales? Luego de un operativo adelantado por funcionarios de la Secretaría de Protección Social de Tunja y personal de la Clínica Veterinaria de la Universidad Juan de Castellanos en los barrios Caminitos de Oicatá, Coeducadores, Arboleda y Suamox, al norte de la ciudad, para recogerlos, atenderlos y darlos en adopción, residentes de estos sectores pidieron su liberación por tratarse de perros que “hacen parte del patrimonio del barrio”.

“Acá los cuidamos y los alimentamos, incluso hemos asumido el costo de su esterilización, y ese es un procedimiento que debe ser adelantado por la Alcaldía”, dijo Johana Zuluaga, habitante del sector. Explicó que cuando la administración municipal no tiene convenio con la Clínica Veterinaria para el control de caninos, ellos han asumido el pago de las operaciones para evitar su proliferación.

Actualmente está vigente el Convenio No. 822 del 12 de julio de 2018, entre el municipio de Tunja y la Fundación Universitaria Juan de Castellanos, que tiene por objeto “el suministro de servicios para el funcionamiento del coso municipal, la ejecución de actividades de control de zoonosis y bienestar animal generadas por animales agresores y los que se encuentren en el espacio público”. 

Frente a la recolección de los perros por parte de las autoridades, el temor de Johana Zuluaga es que aquellos que no logren ser entregados en adopción sean sacrificados. ¿Podría la Secretaría de Protección Social y la Clínica Veterinaria acudir a la eutanasia de un perro en condición de abandono?

La Ley no es negociable

Foto: Carlos Cortés/Alcaldía de Tunja

Oscar Jiménez, secretario de Protección Social de Tunja, aseguró que este procedimiento está contemplado solo en casos en los que se el animal demuestre alteraciones en su comportamiento y represente un peligro para sus propietarios o la comunidad, o padezca de una enfermedad terminal.

Jiménez se remitió al Código Nacional de Policía y Convivencia para justificar la actuación de la Alcaldía de Tunja en el caso de los perros callejeros.

Se refirió específicamente a lo expuesto en el artículo 118 del mencionado Código en el que se señala que en el espacio público “todos los ejemplares caninos deberán ser sujetos por su correspondiente traílla y con bozal debidamente ajustado en el caso de los perros potencialmente peligrosos”.

Sobre el manejo que debe dársele a los perros y en general a las mascotas que deambulan por sitios públicos, Jiménez explicó que la Alcaldía tiene la obligación de trasladarlos a un albergue que garantice su protección.

En el artículo 119 del Código de Policía y Convivencia se indica además que si “transcurridos treinta (30) días calendario, el animal no ha sido reclamado por su propietario o tenedor, las autoridades lo declararán en estado de abandono y procederán a promover su adopción o, como última medida, su entrega a cualquier título”.

El Secretario de Protección Social dijo asimismo que luego del censo canino adelantado en la ciudad, se logró detectar manadas de perros en sectores como Plaza Real, la Plaza del Sur, Las Nieves, Corelco, El Bosque de la República y el barrio Suárez. Cada manada está compuesta por grupos de entre 10 y 15 individuos y su conformación, señaló el funcionario, se da en la mayoría de los casos porque la comunidad acostumbra a alimentarlos.

“Esos perros tienen dueño y cuando los vecinos les arrojan comida están promoviendo su mendicidad y un perro no solo necesita comida, también un lugar para dormir, medicamentos y control”, planteó el funcionario.

A renglón seguido Jiménez se refirió al conflicto que generan situaciones como las agresiones, los excrementos o la ruptura de las bolsas de basura. “Nadie responde por eso y es obligación de la administración tomar medidas al respecto”, sostuvo.

En conclusión, dijo, “un perro comunitario es un perro que es de todos, pero no es de nadie”

Cifras sobre ataques caninos

Personal de la Juan de Castellanos se encarga recoger los perros callejeros. Foto: archivo particular.

Uno de los temas que más preocupa a las autoridades está relacionado con los ataques de los perros a peatones y ciclistas. 

Según el registro de eventos de esta naturaleza, en la ciudad semanalmente se reportan 17 casos de agresiones. Este promedio se ha mantenido entre 2015 y 2018 lo que significa, de acuerdo con los datos de la Secretaría de Protección Social, que anualmente se presentan 884 episodios de esta naturaleza. En el 60 por ciento de las situaciones los protagonistas son los perros de calle.

En cuanto al programa de adopciones de perros de calle que adelanta la Clínica Veterinaria de la Fundación Universitaria Juan de Castellanos, se informó que en el transcurso de 2018 se han entregado 21 ejemplares. Entre 2016 y 2017 se distribuyeron 197 animales (caninos y felinos domésticos).

También le puede interesar: Estos son algunos enlaces en donde se puede obtener información sobre la adopción de perros abandonados. 

Fundación Salva

Clínica Veterinaria Francisco de Asis

Entrevista

Los perros de calle no están solos

Foto: Fundación Salva/Facebook

Karen Molano, de la Fundación Salva, que se dedica a acoger canes en situación de abandono, se refirió a la problemática y pidió la urgente implementación de la política pública de protección animal. 

¿Qué opina de los operativos que adelanta la Alcaldía de Tunja para recoger perros de calle?

Los están recogiendo por quejas que han recibido de la comunidad a raíz de la abundancia de perritos deambulando en las calles. En este momento se están realizando campañas para recoger caninos que habitan las calles sin realmente atacar los problemas de raíz. La falta de cultura ciudadana para recoger la materia fecal y la gente que saca la basura a horas que no debe. Falta ejecutar la política pública que pretendía mejorar las condiciones de vida de la fauna.

El problema al que se ha llegado de tantos perritos en la calle es por una administración que no ejecutó un programa continuo de esterilizaciones, no se invierten los recursos adecuados para generar un impacto positivo en esta población.

¿Cree que la administración municipal pueda recurrir a la eutanasia como recurso para controlar la presencia de perros de calle que no logren ser dados en adopción?

Creo que sí se viene la eutanasia como control de población porque no creo que la Alcaldía invierta los recursos para mantener de por vida a estos perritos que han venido capturando y tampoco creo que la Juan de Castellanos asuma está responsabilidad.

¿Qué alternativas se pueden concertar?

Pues es difícil está problemática especialmente porque los ciudadanos hemos permitido esto. Porque los perros no tengan un nombre o un doliente no están solos. Ellos nos tienen y debemos defenderlos.