Fabio Medrano, director de Medio Ambiente de la Gobernación de Boyacá.
Fabio Medrano, director de Medio Ambiente de la Gobernación de Boyacá. Foto: entreojos.co
Published in Conservación,
Viernes, 26 Enero 2018 01:58

Boyacá: ¿Cuál es el alcance del año del agua y el ambiente?

Mil millones de pesos invirtió en 2017 la Dirección de Ambiente de la Gobernación. En 2018 se prevé un presupuesto de $ 40 mil millones.

Ambiciosa es la propuesta del gobernador de Boyacá, Carlos Andrés Amaya, en lo que al ‘Año del Agua y el Ambiente” se refiere. Mientras que 2016 fue un año dedicado a la educación y 2017 al sector agropecuario, el 2018 se anuncia como de grandes inversiones en materia ambiental.   

Fabio Medrano, director de Medio Ambiente de la administración departamental, precisó que la iniciativa tiene cinco grandes componentes: ecosistemas y biodiversidad, recurso hídrico, educación ambiental, cambio climático y servicios ecosistémicos.

Ecosistemas y biodiversidad, uno de los componentes, prevé un intenso trabajo con las comunidades para que conozcan y defiendan sus territorios, por ello la propuesta del gobierno departamental es fortalecer las acciones de educación ambiental y de participación comunitaria en los 123 municipios que integran a Boyacá.

También, con recursos de la Empresa Departamental de Servicios Públicos, se harán inversiones para mejorar la infraestructura de los acueductos rurales, la construcción de pozos profundos y la potabilización del agua que llega a las viviendas del campo.

En el ‘Año del Agua y el Ambiente’ se plantea intensificar las acciones de educación ambiental a través de talleres y diplomados, de la dinamización de los Prae, de la interacción con los profesores de biología de los colegios y de salidas de reconocimiento con estudiantes de las instituciones educativas.

Se proyecta además la siembra de un millón 200 mil árboles, uno por cada habitante del departamento, en el marco de la campaña denominada ‘Sembremos vida’ dentro de la cual se promoverá la ubicación de viveros en las 13 provincias boyacenses. Se buscará que cada vivero se especialice en la oferta de plantas nativas de acuerdo con las características del territorio en donde se encuentre ubicado, explicó Fabio Medrano.

A los $ 40 mil millones que se prevé invertir en 2018 en el área ambiental, se suman los $ 15 millones del Programa Boyacá Bio, aprobados en 2016 en el OCAD de Ciencia y Tecnología, cuya ejecución comenzará el próximo 7 de febrero con el inicio de las expediciones que liderará el Instituto de Investigaciones Biológicas Alexander von Humboldt.

Varias de las propuestas enumeradas por Medrano están inmersas en los planes de acción de las Corporaciones Autónomas Regionales lo que llevaría a suponer una duplicidad de acciones que podría generar conflicto ente las instituciones, sin embargo, el director de Medio Ambiente de la Gobernación sostuvo que el asunto ha sido socializado con las otras autoridades regionales al interior del Consejo Superior Ambiental de Boyacá y que se privilegiará la articulación con el resto de entidades.       

Otras propuestas    

Además de los temas expuestos de manera general para el ‘Año del Agua y el Ambiente’, la iniciativa contiene otros aspectos como los siguientes:

Bonos de carbono: Se gestionarán recursos internacionales a partir de la captura de carbono que se da en los 65 predios de interés ambiental que ha adquirido el departamento con fines de conservación.

CAI Ambiental: Con recursos del Fondo de Seguridad se dotará a la Policía Ambiental de unidades móviles especializadas en la atención de quejas relacionadas con la afectación de los recursos naturales.

Ciudades verdes: Se promoverán procesos de producción limpia y de adopción de energías renovables en los municipios de Puerto Boyacá, Chiquinquirá, Sogamoso, Paipa, Tunja y Duitama. 

Guardapáramos: En alianza con la Región Central se avanza en la ejecución de proyectos de reconversión productiva en áreas de páramos, en la conformación de un equipo de guardapáramos y en el diseño de circuitos para la promoción del ecoturismo.