Comunidad, autoridades ambientales y alcaldes de 9 municipios intervinieron en el proyecto de restauración.
Comunidad, autoridades ambientales y alcaldes de 9 municipios intervinieron en el proyecto de restauración. Foto: entreojos.co
Published in Conservación,
Viernes, 21 Septiembre 2018 10:38

Campesinos de nueve municipios aportaron a la restauración de los páramos Mamapacha y Bijagual

Corpoboyacá y Corpochivor lideraron el proyecto en el que se invirtieron 359 millones de pesos. 

Mujeres y hombres de 46 veredas de nueve municipios de Boyacá fueron los protagonistas de esta historia de conservación que comenzó en noviembre de 2017, luego de que las dos corporaciones autónomas finiquitaran los términos del convenio de cooperación que permitió intervenir 1.075 hectáreas de este complejo montañoso.

Fueron jornadas intensas que comenzaban al despuntar el día. Luego del primer café proseguía el desfile de trabajadores por los valles y las pendientes de este macizo paramuno. En sus hombros y en sus brazos cargaban los horcones para la extensión de una cerca de 22 mil metros lineales y los árboles de nueve especies que permitieron adecuar una barrera viva.    

Ricardo López, director general de Corpoboyacá, resaltó que en total se contrataron 1.800 jornales con personal de la región, una fórmula que ya se ha utilizado en otras zonas del departamento como El Cocuy, Chita o Chiscas. 

Tanto López como Fabio Guerrero, director de Corpochivor, coincidieron en que la participación de los pobladores de la región garantiza que se conviertan en aliados de la conservación.

“Ellos están pendientes de que nadie vaya a dañar las cercas, de que el ganado no ingrese a los predios y acabe con los arbustos”, señaló el director de Corpochivor.

El funcionario agregó que los principales conflictos ambientales de la zona son la tala de árboles para la apertura de potreros con destino a la ganadería, el establecimiento de cultivos y la extracción ilegal de manera.

Este proyecto de restauración ecológica se ejecutó en los municipios de Garagoa, Chinativa, Ciénega, Tibaná, Ramiriquí y Viracachá, que hacen parte de la jurisdicción de Corpochivor; y Zetaquira, Siachoque, Rondón y Miraflores, por los cuales responde Corpoboyacá.   

Importancia ambiental

Mamapacha y Bijagual integran un complejo de páramos que se comunica con el Lago de Tota y con los páramos de El Cocuy y Pisba Su importancia ambiental reside en que es determinante para la regulación de los ciclos climáticos e hidrológicos de las cuencas de los ríos Orinoco y Magdalena.

En pocas palabras, del buen estado de estos páramos depende la vida, la alimentación y la subsistencia de miles de familias que se localizan en inmediaciones de estos dos importantes cuerpos de agua. A ello se suma el valor de la flora y de la fauna. En estas montañas superviven osos andinos, venados de cola blanca, nutrias de agua dulce y tigrillos, entre otras especies.

Tota – Bijagual – Mamapacha contribuye igualmente a la generación de energía a partir del agua utilizada en la Central Hidroeléctrica de Chivor. 

El complejo de páramo Tota – Bijagual – Mamapacha tiene un área total de 151.247 hectáreas y en 2016 fue delimitado por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible a través de la Resolución 1771.

Miraflores y su guardabosque

Fabio Cruz Gómez tiene la enorme responsabilidad de velar por el bienestar del bosque alto andino y el páramo de su municipio.

Hace dos meses el alcalde Willinthon Jaime Alfonso lo contrató para que se encargara de hacer rondas por las áreas de interés ambiental, consciente de su obligación de ejercer autoridad ambiental en el territorio que gobierna.   

Desde entonces Fabio, que se formó como brigadista ambiental, recorre los predios que el municipio ha adquirido para asegurar el bienestar de los nacimientos de agua y el desarrollo integral de especies de fauna y de flora.

Aunque la tarea no ha sido fácil por la renuencia de algunos pobladores del área rural a entender la importancia de proteger el páramo y el bosque, Fabio reveló que su estrategia es visitarlos en sus casas, hablar con ellos y hacerles ver la responsabilidad que cada persona tiene en la preservación de la naturaleza.

Los directores de las corporaciones confían en que los otros alcaldes de la región sigan el ejemplo de su colega de Miraflores y contraten guardabosques para salvaguardar sus nacimientos de agua y las especies que los rodean.