Las aguas residuales de Aquitania son vertidas al Lago de Tota.
Las aguas residuales de Aquitania son vertidas al Lago de Tota. Foto: entreojos.co
Published in Conservación,
Miércoles, 23 Mayo 2018 16:13

El Lago de Tota y el reto de enfrentar las problemáticas que lo aquejan

Son múltiples los conflictos ambientales que hoy comprometen a uno de los humedales más importantes del América Latina.

En el Lago de Tota confluyen los agroquímicos con los que se controlan las plagas de la cebolla, las aguas residuales de Aquitania que son vertidas sin tratamiento a este embalse natural y los excrementos que genera la piscicultura.

Esta suma de hechos anómalos son la causa de una enfermedad que hoy padece este ecosistema: la eutrofización o lo que en términos más comprensibles es la fertilización de la vegetación acuática producto del nitrógeno que proviene de las plantaciones de cebolla y del fósforo que es aportado por la piscicultura y las aguas servidas del municipio.    

De acuerdo con el estudio adelantado por Corpoboyacá, la UPTC y la Universidad de California, la eutrofización del Lago de Tota, además de incidir en la calidad del agua que se suministra a los habitantes de la provincia de Sugamuxi, está provocando la pérdida de su transparencia. El dato es dramático: de 11 metros de transparencia que tenía 2014 ha llegado a solo cuatro metros en 2017.

Reconversión urgente

¿Cómo enfrentar este y otros conflictos en el Lago de Tota? Ricardo López Dulcey, el director de Corpoboyacá, destacó las tareas de la Corporación para revertir su deterioro.

Se refirió a las resoluciones emitidas por la entidad que condujeron a que los empresarios del sector piscícola iniciaran el proceso de instalación de depósitos para la recolección de las excretas producidas en los criaderos de trucha. De esta manera se reducen progresivamente las cantidades de fósforo que inciden en la eutrofización del lago.

Sin embargo, para superar los quebrantos de salud que padece el embalse es indispensable que las 18 entidades responsables de aplicar correctivos y hacer inversiones cumplan con su obligación. La tarea no es solo de Corpoboyacá y así quedó consignado en el CONPES 3801 de 2014 que define el manejo ambiental integral de su cuenca y que en su plan de acción contempla 50 acciones concretas.

Es fundamental la presencia del Ministerio de Agricultura y de sus entidades adscritas para implementar buenas prácticas agropecuarias, así como el cierre financiero que permita, por fin, tratar las aguas residuales del municipio de Aquitania.   

En materia agrícola la Corporación, en alianza con la Asociación de Productores de Cebolla Larga y Hortalizas (Asoparcela), promovió un proyecto piloto sostenible de cultivos limpios en 20 parcelas de los municipios de Cuítiva, Tota y Aquitania; y otro de manejo y compostaje de vegetación acuática que fue usada como abono en algunas plantaciones de la zona. 

Esta Corporación y el Ministerio de Ambiente han avanzado además en el esfuerzo de articular voluntades y para ello constituyeron la Mesa Permanente por el Lago de Tota, un escenario desde el cual se le ha dado continuidad al trabajo con las comunidades y los gremios en procura de fortalecer la gobernabilidad y la gobernanza del territorio y la integralidad del uso y la gestión del recurso hídrico.

Agua para todos

En el marco de su responsabilidad como autoridad ambiental, Corpoboyacá reportó avances en la regulación de los caudales que entran y salen del Lago. Ricardo López sostuvo que en 2013 le ingresaban 600 litros de agua por segundo y se le extraían 1.200 litros por segundo, en su mayoría para uso industrial.

Con las medidas adoptadas se logró el equilibrio hídrico de Tota y hoy salen 650 litros por segundo con los que se atiende a los municipios de la provincia de Sugamuxi de una manera más eficiente.

Entre las determinaciones que tomó la Corporación estuvo la definición de la cota máxima de inundación (3.015.65 m.s.n.m.), la orden para que todos los usuarios instalaran micromedidores y así tener control de los consumos y la reglamentación de las corrientes de cuatro microcuencas del espejo de agua del lago.

También se dispuso reducir en un 30 por ciento el agua usada para actividades agrícolas y ordenar que el riego se realice en horas de la noche para mitigar las pérdidas por evaporación. Asimismo, se restringió en un 85 por ciento el uso industrial del líquido que proviene del Lago.

Como complemento y para remediar los efectos de la eutrofización y de la sedimentación provocada por la erosión en algunos sectores de la cuenca, Corpoboyacá debe realizar de manera permanente labores de extracción del material que se aloja en las profundidades del humedal.

Ricardo López fue enfático en señalar que en el Lago de Tota no se puede bajar la guardia, que con el aporte de la Gobernación, los municipios y el gobierno nacional es posible sanar las heridas de este valioso recurso, esencial para la subsistencia humana y la economía regional.