El retamo espinoso ha sido identificado en los Parques Nacionales Naturales Chingaza y Pisba
El retamo espinoso ha sido identificado en los Parques Nacionales Naturales Chingaza y Pisba Foto: Parque Nacional Natural Pisba
Published in Conservación,
Martes, 03 Septiembre 2019 10:46

Estudiantes de Socha erradican el retamo espinoso que afecta vegetación del páramo de Pisba

Una alianza entre la Institución Matilde Anaray y Parques Nacionales ha permitido el control de esta especie invasora.

La Laguna de Socha, ubicada a 9 kilómetros del casco urbano del municipio del mismo nombre, entre las veredas La Laja y El Mortiño, es escenario de esta iniciativa académica que vincula a estudiantes de los grados décimo y once de la Institución Educativa Matilde Anaray que desde 2011 empezaron a investigar sobre el conflicto de este arbusto conocido científicamente como Ulex europaeus que por su dimensión y rápido crecimiento asfixia a la vegetación nativa del páramo. 

De acuerdo con la información disponible en el portal Savia Botánica, la presencia del retamo espinoso en Colombia se remonta a 1932.

“La Ulex europaeus se encuentra por encima de los 2000 msnm y es muy frecuente en el altiplano cundiboyacense, las áreas de bosque andino de la Cordillera Oriental y los páramos de esta como los de Sumapaz y áreas protegidas como el Parque Nacional Natural Chingaza y el Parque Nacional Natural Pisba. El retamo espinoso se puede encontrar también en los departamentos de Antioquia y Santander”, se indica en la mencionada publicación.

El convenio entre la Institución Educativa Matilde Anaray, de Socha, y el Parque Nacional Natural Pisba ha permitido erradicar 10 plantones de retamo espinoso que se encontraban cerca de la laguna de Socha desde 1980 y recolectar alrededor de 42 mil nuevas plántulas que se desprendieron de los plantones para su adecuada disposición final.

Así lo refirió Margarita Silva Rangel, docente de química del establecimiento educativo. La profesora reveló que al principio erraron en la manera de extraer el retamo y que esa situación los motivo a buscar textos en la biblioteca e Internet para conocer las características de la planta y la técnica para eliminarla de manera adecuada.

Johana Espíndola, funcionaria del Parque Nacional Natural de Pisba, señaló que la presencia de esta especie invasora en la zona se explica porque hace algunos años era utilizada como cerca viva en los potreros próximos al área protegida, agregó que una planta de retamo puede producir hasta 10 mil semillas y que el trabajo que se realiza con los estudiantes es muy valioso para el ecosistema.

Además del servicio que se le presta al páramo, el aporte de los jóvenes les ha permitido acercarse profesionalmente al estudio de las ciencias naturales. De acuerdo con la profesora Margarita Silva, de este proyecto han hecho parte ocho promociones de bachilleres de la ‘Matilde Anaray’.

Estudiantes de la IE Matilde Anaray en compañía de la profesora Margarita Silva. 

El retamo, una amenaza

Expertos de la Universidad de los Andes que tuvieron a su cargo la realización de un estudio titulado ‘Efecto del retamo espinoso (Ulex europaeus) sobre las aves de borde en un bosque altoandino’, y citado por el portal Savia Botánica, concluyeron que su presencia en los ecosistemas de bosque o de páramo ocasiona perturbaciones severas al desplazar especies nativas o afectar el funcionamiento de sus componentes.

Savia Botánica también señala que el retamo espinoso ha sido clasificado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) como una de las cien peores especies invasoras del mundo.

“Sus características biológicas ayudan a establecer por qué. Su crecimiento perenne, que forma un denso matorral, excluye la vegetación nativa; es más tolerante a la acidez de la tierra que la mayoría de las fabáceas; incrementan el riesgo de incendios por su baja humedad y cantidad de taninos que actúan como grasa o aceite y arden con facilidad; se regenera con rapidez después del fuego por la resistencia de su banco de semillas y su capacidad de rebrote a partir de raíces y tocones”.

En relación con el riesgo que representa para la avifauna, esta planta exótica invasora “no tiene flores polinizadas por las aves ni produce frutos carnosos consumidos por ellas, en contraste de muchos de los arbustos nativos, lo que podría afectar la disponibilidad o accesibilidad de alimentos para las aves por la cantidad de espinas que produce.

Darío Oliveros, de la ONG Conservación Internacional, referido por Savia Botánica, menciona que la erradicación adecuada del retamo espinoso se debe realizar en tres fases:

1. Diagnóstico del área que se va a intervenir. Incluye una delimitación del espacio, caracterización de los matorrales de retamo y un mapa de ese sector.

2. Implementación o proceso en campo. Se preparan las áreas donde se van a apilar los residuos que se van a retirar de retamo. Luego viene la erradicación, el corte manual de la biomasa de las plantas (separando cada una de sus partes aéreas como flores, frutos, ramas y corte del tronco principal en trozos pequeños) y la eliminación de tallos que están en el subsuelo. El embalaje de todas las piezas debe hacerse en lonas de polipropileno que no presenten filtraciones y estar debidamente aseguradas, para que las semillas no se dispersen durante el transporte.

3. Quema controlada. No se puede realizar en cielo abierto, sino en condiciones controladas. Las cenizas que quedan del retamo espinoso tras su incineración en hornos, pueden ser utilizadas como material de compostaje para realizar procesos de restauración ecológica. Se utiliza un 20 % de ceniza y se mezcla con un 80 % de tierra negra.