11 senderos ecoturísticos, promovidos por Corpochivor, están habilitados en el suroriente de Boyacá.
11 senderos ecoturísticos, promovidos por Corpochivor, están habilitados en el suroriente de Boyacá. Foto: entreojos.co
Published in Educación Ambiental,
Lunes, 23 Abril 2018 21:15

Macanal, una joya ecoturística del Valle de Tenza

Agua, una rica diversidad en fauna y flora y una gastronomía sin igual hacen parte de lo que con generosidad ofrece el Suroriente de Boyacá.

Recorrer el Valle de Tenza siempre es mágico. A pesar del estado de sus vías, los visitantes caen atrapados por el encanto de sus paisajes, la riqueza de sus recursos naturales, la diversidad biológica que se percibe en cada centímetro de su territorio, los alimentos que se producen y se ofrecen al turista y el cariño de sus pobladores.

Valle de Tenza es sinónimo de agua, de bosques, de páramos, de gallitos de roca, de serpientes, de osos, de café, de ocobos y del verdor que ondulante se extiende a lo largo y a lo ancho de las provincias boyacenses de Oriente y Neira y de los municipios cundinamarqueses de Tibirita, Macheá y Manta.

La primera curiosidad es que en el Valle de Tenza no prima el terreno plano. El historiador Julián Hozman Mora explica que la denominación de Valle fue dada por los conquistadores españoles que en su país atribuyen tal designación a regiones en las que confluyen varios poblados, independientemente de las características del terreno y en este valle casi todo es montaña.

Corpochivor fue la anfitriona del grupo de periodistas de Bogotá, Boyacá y Cundinamarca que durante el fin de semana pasado se reunieron en el municipio de Macanal para conocer el potencial histórico, cultural, gastronómico y ambiental de la región.

El recorrido comenzó el sábado 21 de abril, a las 3 de la tarde, y de manera simultánea desde la Plaza de Bolívar de Tunja y el norte de Bogotá. En un trayecto de casi cuatro horas se transitó por las localidades de Soracá, Boyacá, Jenesano, Tibaná, Chinavita, Garagoa y el sector de Las Juntas antes de arribar al Hotel Sinai, situado en la vereda El Dátil, del municipio de Macanal.

Sobre el hotel Sinai habría que decir que es un espacio muy familiar que dispone de 45 habitaciones, piscina, cancha de fútbol, sala de juegos, amplias zonas verdes y senderos que invitan al descanso y a la reflexión. Se encuentra a orillas del Embalse La Esmeralda.

Un poco de historia

Valle de Tenza es en su esencia un relato. Cada momento de su pasado y de su presente está cargado de hechos y personajes que sirven de cimiento al desarrollo socio – cultural de este trozo de Boyacá, que a pesar de su riqueza y potencial “subsiste por la misericordia de Dios” como lo describiera el historiador Julián Hozman Mora.

Hozman Mora, además de abogado y estudiante de maestría en Historia, es el responsable del programa de Ecoturismo de la Corporación Autónoma Regional de Chivor (Corpochivor). Él fue el encargado de presidir la velada del sábado en la que los periodistas invitados escucharon su narración de cómo se fundaron los poblados, de los españoles que durante la conquista conocieron las esmeraldas en un mercado de domingo, de la percepción de sus gentes sobre el embalse artificial que fue construido por italianos y del valor, liderazgo y empeño de sus comunidades para sostenerse en el tiempo aún a costa de la indiferencia estatal. Así concluyó la agenda del primer día.

El búho vuelve a la libertad

Estábamos advertidos. La jornada del domingo 22 de abril iba a ser intensa. Comenzó a las 4 y 30 de la mañana. A esa hora inició el desplazamiento hacia el sendero La Esmeralda, un camino ancestral que data de 1896, bautizado por los arrieros como ‘Camino Nacional del Meta’ y por donde entró la civilización a los llanos orientales de los que hacen parte los departamentos de Arauca, Casanare y Meta, como lo contara Fabio Lesmes González, promotor turístico de la zona.

En este sendero, y concretamente en el Alto del Cacho, que hace parte de la cuchilla de Guanaque, un Distrito de Manejo Integrado, se haría la liberación de un búho rayado que fue rehabilitado en el Centro de Atención y Valoración de Corpochivor. El animal fue entregado a las autoridades por una niña del municipio de Tibaná que lo encontró solo y aún polluelo cerca de una vía.

Los caminantes, en su mayoría citadinos, se desplazaron luego a una reserva privada, de aproximadamente 1.750 hectáreas, de propiedad de AES Chivor, empresa que opera el Embalse La Esmeralda. Allí, en un recorrido de dos kilómetros por el sendero Hyca Quye se observaron algunas especies de aves y de plantas propias del suroriente de Boyacá.

Armando Plata (Izq.), periodista; y Fabio Lesmes, promotor turístico en su recorrido por el sendero La Esmeralda. 

Sobre las 10 de la mañana el grupo arribó al Restaurante Los Clavellinos donde tomó un desayuno típico compuesto por caldo de papas con carne, envuelto, huevos, arepa de maíz, chocolate y queso siete cueros. El periplo continuó hacia la cascada La 70, que adopta su nombre por el año en que se inició la construcción del Embalse La Esmeralda, y prosiguió hacia el vivero donde Corpochivor produce alrededor de 400 mil plántulas anuales para programas de reforestación en zonas de clima cálido y templado.

El cierre de la visita se dio en el Restaurante Sazón Batá, de la vereda Centro Puente Bata 1, de Macanal, una iniciativa surgida gracias a las capacitaciones ofrecidas por el Sena. La calidad y presentación del almuerzo, un típico avío de arrieros servido en canasto de mimbre sobre hojas de huerto y compuesto por carne al caldero (el avío original lleva carne seca), pollo criollo, plátano, yuca, huevo y guacamole, evidenciaron la pertinencia de estos procesos de formación. Para completar semejante exquisitez el poste fue un trozo de cuajada con melado de panela. 

El Valle de Tenza es un encanto y el compromiso de quien lo visita es volver para disfrutarlo con mayor detenimiento y enamorarse de todo lo que ofrece. De eso puede dar fe el recordado periodista y locutor Armando Plata Camacho quien lo escogió como su refugio después de haber estar radicado en los Estados Unidos. Su decisión tiene una justificación: las 'estrellas' siempre quieren vivir en el paraíso. 

Recorrido gráfico por el Valle de Tenza

Ecoturismo Macanal