El turismo comunitario se desarrolla en gran medida en áreas protegidas.
El turismo comunitario se desarrolla en gran medida en áreas protegidas. Foto: entreojos.co
Published in Educación Ambiental,
Domingo, 02 Diciembre 2018 12:11

Turismo comunitario, una alternativa para dinamizar de manera sostenible la economía campesina

Boyacá debe fortalecer la promoción de sus destinos, la capacitación de sus operadores y mejorar su infraestructura vial.  

Bogotá, Cartagena, Medellín, Cali y San Andrés siguen siendo los destinos preferidos por los extranjeros que visitan Colombia.

Según un estudio realizado por Procolombia, de los 5.092 extranjeros que arribaron al país en 2016 en condición de no residentes, colombianos en el exterior y visitantes en cruceros, el 46,8 por ciento se concentró en Bogotá; el 14,1 por ciento en Cartagena; el 12,8 por ciento en Medellín; el 7 por ciento en Cali y el 3,8 por ciento en San Andrés y Providencia.

Boyacá tiene una participación del 2,9 por ciento en la presencia de visitantes internacionales, aseguró Elida león, directora de la Unidad de Turismo Sostenible y Comunitario de la Asociación Colombiana de Turismo Responsable (Acotur).

En el marco del Primer Encuentro Departamental de Turismo Comunitario que se realizó recientemente en Monguí, los prestadores de servicios locales indicaron además que turistas de Francia y Canadá son quienes mayormente prefieren a Boyacá como su principal destino, sin embargo, las cifras de participación siguen siendo bajas si se les compara con regiones con como Bogotá, Bolívar, Antioquia, Valle del Cauca, el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, Atlántico y Norte de Santander.    

Élida León afirmó que, aunque se dispone de un potencial en materia de escenarios, Boyacá no se está desarrollando y promocionando para turismo de naturaleza por lo que recomendó trabajar más en la promoción del destino y en la capacitación de los operadores.

El departamento debe definir cuáles son sus productos competitivos: el agroturismo, el turismo de naturaleza, sus parques naturales o sus páramos, debe definir una marca, un producto que sea competitivo”, sugirió Elida León y agregó que se debe pensar globalmente para desarrollar la región a partir de la integración con otros departamentos.

Turismo comunitario en Boyacá

Páramos, bosques, lagunas y senderos hacen parte del inventario natural que tiene el departamento para ofrecerles a los visitantes nacionales y extranjeros, por eso Katrin Estupiñan, profesional de la Secretaría de Cultura de Boyacá, encargada del área de Turismo Comunitario, aseguró que la meta de la Gobernación de Boyacá es trabajar con las provincias para dinamizar al sector y desarrollar estrategias que permitan promover el patrimonio cultural y ambiental de la región.

Insistió en que esa tarea debe hacerse de la mano con la comunidad pues son ellos quienes habitan y conocen el territorio, sus riquezas y sus posibilidades. “Este es un turismo ofrecido por la comunidad y sus integrantes deben beneficiarse de los ingresos que este genere”, declaró la funcionaria.      

Explicó que una de sus características es la participación de los turistas en las labores cotidianas de los habitantes de las zonas rurales como el ordeño o la siembra o la cosecha de productos tradicionales, así como el recorrido por senderos a través de los cuales el visitante aprecie las bondades naturales y entre ellas la observación de aves, una práctica cada vez más apetecida por paseantes extranjeros.

Katrin Estupiñán aseguró que desde la Secretaría de Cultura y Turismo también se está haciendo una radiografía del turismo comunitario y el Primer Encuentro realizado en Monguí permitió fortalecer ese ejercicio. Se refirió igualmente a la necesidad de adoptar un mecanismo de redistribución del dinero que se perciba por ese concepto.

“Todos deben ganar: la familia que hospeda, quien presta el servicio de transporte, el guía, las personas que preparan los alimentos. Además, se debe dejar un porcentaje para un fondo común que beneficie a la comunidad”, explicó, y agregó que otro reto importante es la revalorización del patrimonio cultural y natural desde la perspectiva de la sostenibilidad.

Guianza y preservación ambiental

El Sena Regional Boyacá ha sido protagonista de primer orden en la capacitación de los orientadores turísticos. Anita Valderrama, administradora turística y hotelera e instructora del tecnólogo en guianza, sostuvo que quien se capacita en esta área tiene cuatro funciones específicas: asistir, controlar, orientar e instruir.   

“La guianza es una labor que permite a los turistas aprovechar de mejor manera el tiempo de sus vacaciones o periodos de descanso, además el guía debe ser ejemplo de buen comportamiento cuando se visitan áreas de conservación como bosques y páramos, manejamos la metodología de no dejar rastro, por eso llevamos bolsas y guantes para recoger los desechos que encontremos”, indicó Anita Valderrama.

Reiteró que la clave del turismo comunitario es poder trabajar unidos. “Lo que debemos buscar es que el campesino se vea beneficiado con las personas que lo quieren visitar".

Explicó que el Sena ofrece el tecnólogo en guianza desde 2015 a personas que hayan culminado grado 11 y que además hay disponibles cursos cortos para quienes no hayan culminado su bachillerato.

El tecnólogo se orienta en la modalidad b – learning (70 por ciento virtual, 30 por ciento presencial) y a profesionales de 121 carreras profesionales se les permite una homologación de ocho meses en guianza turística.

Es claro que el turismo comunitario se presenta como una alternativa válida para la población campesina que habita ecosistemas estratégicos como los páramos y hacia allí deben orientarse los esfuerzos institucionales que deben incluir, por supuesto, una adecuada planificación además de estrategias efectivas de promoción del destino y de educación hacia la preservación de los escenarios naturales.