Así lo propuso la investigadora de la Universidad de Bristol, Mónica Amador, durante debate en el Senado para tratar conflictos en la Serranía. 

Desde la autoridad ambiental se le ordenó suspensión de vertimientos y captación de agua por no tener los permisos necesarios. 

La tarea se cumplirá durante 15 días y se concentrará en los puntos de captación de agua para consumo humano.

A través de esta iniciativa las personas podrán documentar la vida silvestre presente en cada urbe y registrarla en la plataforma Naturalista.

Gregorio Mesa, profesor de la Universidad Nacional, explica la trascendencia de este tipo de decisiones. 

Los extremos meteorológicos confirman que vivimos ya un cambio global y que las proyecciones de los modelos climáticos se están confirmando.