Nelson Montero, integrante de la Red de ONG Ambientales de Boyacá
Nelson Montero, integrante de la Red de ONG Ambientales de Boyacá Foto: entreojos.co
Published in Conflictos,
Lunes, 27 Enero 2020 12:09

Corpoboyacá debe fortalecer la vigilancia sobre los recursos naturales

Nelson Montero, de la Red de ONG, dijo que esa entidad solo cuenta con 20 funcionaros para vigilar 1.600 licencias ambientales.

La afirmación de Montero se dio en el marco del III Encuentro de la Red de ONG Ambientales de Boyacá que se cumplió los días 23 y 24 de enero en Chivatá.

Montero, y los representantes de las organizaciones de la sociedad civil que hacen parte de esta red, coincidieron en que las corporaciones autónomas regionales deben tener en cuenta a la comunidad en los procesos de formulación de sus planes de acción y en el diseño de estrategias de educación ambiental.

Durante su intervención, Nelson Montero enumeró varios de los retos que tiene Corpoboyacá para responder a su responsabilidad como autoridad ambiental.

Dijo que es necesario articular el diseño del Plan de Gestión Ambiental Regional (PGAR) con el Plan de Acción de la Corporación y con los planes de desarrollo tanto del departamento como de los municipios.

Se refirió a la necesidad de incrementar los esfuerzos para que los comités municipales de educación ambiental (Cidea) y los proyectos ciudadanos de educación ambiental (Proceda) sean efectivos en su accionar. “Muchos están activos, pero muy pocos tienen planes de acción, y las ONG pueden apoyarlos”.

El vocero de las Organizaciones No Gubernamentales consideró prioritaria la reactivación de los Consejos de Cuenca, que tienen a su cargo ejercer veeduría sobre la ejecución de los planes de ordenación y manejo de cuencas (Pomca), y asegurar una mayor presencia de la autoridad ambiental en las provincias.

Montero también abogó por acciones efectivas para proteger los cuerpos de agua. Expresó su preocupación por la contaminación del río Chicamocha y la necesidad de revisar las inversiones realizadas en las plantas de tratamiento de aguas residuales. 

Mencionó los conflictos que hoy amenazan la integridad de la ciénaga de Palagua, en Puerto Boyacá, afectada por la actividad petrolera y la ganadería, y planteó que tanto el PGAR como el Plan de Acción de Corpoboyacá “deben incluir de manera muy fuerte” una línea de trabajo para atender el tema de los hidrocarburos.

Durante el III Encuentro de la Red de ONG Ambientales de Boyacá se expusieron las debilidades de la autoridad ambiental, en específico por su incapacidad para hacerle seguimiento a las 1.600 licencias ambientales vigentes. “Solo hay 20 funcionarios para hacer esta labor”, dijo Nelson Montero durante el evento.

Apoyo de los expertos

Herman Amaya Téllez, director de Corpoboyacá, estuvo de acuerdo en que las ONG deben ser protagonistas en la construcción del Plan de Acción que la entidad debe formular para el periodo 2020 – 2023. El Plan de Acción es el documento que guía la gestión de la entidad para los próximos cuatro años.

Amaya dijo que su administración se apoyará en el conocimiento de las ONG, de las comunidades y de los expertos para el diseño de los programas y proyectos que permitan enfrentar con éxito sus obligaciones. Añadió que en los próximos días tendrá lugar un convite de saberes en el que participarán expertos de la talla de Julio Carrizosa, Alegría Fonseca y Gustavo Wilchez Chaux, entre otros.

El director de Corpoboyacá, que asistió al segundo día del III Encuentro de la Red de ONG Ambientales, dijo que orientará su gestión a aumentar las coberturas boscosas y a fortalecer el bosque nativo. Aseguró que se empeñará en programas para proteger el hábitat de las abejas, que dará apoyo a actividades como el aviturismo y que promoverá en la región el movimiento slowfood que privilegia las tradiciones regionales, la buena alimentación, el placer gastronómico y el cuidado de la naturaleza.

Amaya dedicó parte de su intervención al tema de los residuos sólidos y sostuvo que junto con la Gobernación de Boyacá liderará un plan departamental para procurar su reducción y la adecuada disposición de aquellos desechos que no se puedan reutilizar.