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Por fallas técnicas fue suspendida la audiencia convocada por la ANLA para proyecto petrolero en Tundama y Valderrama.
Por fallas técnicas fue suspendida la audiencia convocada por la ANLA para proyecto petrolero en Tundama y Valderrama. Foto: entreojos.co
Published in Conflictos,
Jueves, 25 Marzo 2021.

Crónica de una audiencia frustrada

Fallas técnicas y de conectividad impidieron el desarrollo de la audiencia ambiental convocada por la ANLA para presentar proyecto petrolero en Boyacá. 

Desde primeras horas de la mañana varias mujeres de Tasco alistaban lo necesario para un sancocho comunitario, no era un día especial, pero era un día importante: la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) realizaría la Audiencia Pública Ambiental para el  Proyecto Área de Perforación Exploratoria COR-15. 

Los insumos empezaron a llegar en ollas y en bolsas plásticas gracias al aporte de varios colaboradores: carne de res y de gallina, zanahorias, papas, cilantro y sal fueron entregados a las responsables de la cocina. 

Así funciona en Tasco un convite comunitario y sus habitantes sí que saben de eso, especialmente cuando de organizarse para exigir respeto de sus recursos naturales se trata.

Mientras el agua empezaba a hervir en los dos fondos donde se cocinaría el sancocho, el ánimo de algunos líderes campesinos se encrespaba por la decisión del alcalde Juan Cusba Tibaduiza de no prestarles un predio para realizar el ágape y por pedir refuerzos a la Policía y al Ejército. Un habitante de Tasco calificó de exagerada la medida pues en su opinión la comunidad ha demostrado actuar con mesura en situaciones similares. No se requería tanta fuerza pública. 

Con el sancocho en progreso, quienes se inscribieron para participar en la audiencia hicieron presencia en el Salón Cultural de la Alcaldía y en la plaza de mercado del pueblo. Por las restricciones de la pandemia a los dos sitios solo pudieron ingresar alrededor de 50 personas. Así se evidenció en los listados de asistencia. 

Vale la pena mencionar que solo en Tasco un proyecto petrolero de esta naturaleza debe interesarles a sus 6.300 habitantes, sin embargo, las medidas sanitarias surgidas por COVID-19 limitaron la confluencia de personas, por eso las personerías de Corrales,Tasco, Betéitiva y Busbanzá y varias ONG le pidieron a la ANLA y a la justicia que esta audiencia fuera aplazada hasta cuando existieran garantías para la  amplia participación ciudadana. Pese a estas solicitudes la autoridad ambiental decidió convocarla para este jueves 25 de marzo.

Y como se preveía las fallas técnicas y los problemas de conectividad dieron al traste con la actividad medio virtual y medio presencial que comenzó sobre las 8 de la mañana, y de manera simultánea en los cuatro municipios. La agenda incluyó la exposición del proyecto por parte de la empresa Maurel & Prom. 

A través de una presentación transmitida desde un centro de emisión, la petrolera expuso el alcance y el contexto del área exploratoria COR-15, mencionó que la extensión de la misma es de 9.300 hectáreas, de las cuales solo utilizaría una pequeña porción. Aseguró que su eventual presencia no comprende zona de páramo e insistió en su compromiso de ceñirse al estudio de impacto ambiental y a las normas que regulan la protección de las fuentes de agua, la vegetación y la fauna identificada en el área de influencia. Se refirió a su disposición para adelantar acciones de reforestación y al progreso socio – económico que traen consigo los recursos derivados de la industria de los hidrocarburos.      

Por momentos el audio de la intervención de Maurel & Prom fue deficiente, se dificultaba su comprensión, mientras tanto algunas personas, como Sixto Amaya, de la Asociación de Acueductos Comunitarios de Boyacá, denunció que pese a haberse inscrito para intervenir no aparecía en el listado definitivo enviado por la ANLA.

Estas situaciones alertaron a los delegados de ILSA, una ONG, dedicada a la defensa de los derechos humanos y ambientales, y al personero de Tasco, Franz Estevez Montoya, quien de manera acuciosa tomaba nota de tales incidencias. En su opinión, y como lo había señalado a las autoridades ambientales y judiciales, no estaban dadas las garantías para la efectiva participación ciudadana.   

La gota que rebosó la copa fue el fallido intento de don Pedro Castañeda, de Tasco, para plantear su punto de vista. Se ubicó frente al micrófono dispuesto en el Salón Cultural de la Alcaldía, pero su voz se difuminó, no era escuchada con calidad en la transmisión virtual. Ante el intento malogrado, y como plan B, en las pantallas se pasaron videos promocionales de la ANLA exaltando su condición de autoridad ambiental. 

En un nuevo esfuerzo, los técnicos trataron de facilitar la disertación de don Pedro Castañeda a través de una apurada y difusa llamada telefónica. Los pocos asistentes dispuestos en la plaza de mercado estaban inmersos en sus celulares, casi nadie prestaba atención. Solo se oía ruido.  

Las reiteradas fallas en la transmisión dieron paso a lo que ya se había anticipado, la falta de conectividad en la zona impide que se lleve a cabo de manera eficiente una audiencia de tales características. Dicho y hecho. En la pantalla apareció el moderador designado por la autoridad ambiental anunciado la suspensión de la jornada argumentando fallas técnicas insalvables. 

Mayerly Díaz, de ILSA; Luis Carlos Ochoa, diputado de Boyacá; y doña Belarmina Cabrera, habitante de Tasco, coincidieron en señalar que el proceso de licenciamiento pretendido por Maurel & Prom nació con problemas. 

Señalaron que la socialización fue deficiente y poco transparente, que la fase de sísmica dejó daños en edificaciones y acuíferos, que el estudio de impacto ambiental contratado con la UPTC no consideró la realidad ambiental de la región, que la inestabilidad del terreno conlleva riesgos colaterales y que la presencia de la industria de los hidrocarburos podría provocar el desplazamiento campesino. 

Ante el aplazamiento de la audiencia ambiental, algunos asistentes fueron invitados al sancocho en lo que podría ser el comedor de una casa derruida, situada en una pendiente a un costado de la Institución Educativa Jorge Guillermo Mojica. Aunque la sabrosa preparación estaba destinada para unas 120 personas, apenas 50, aproximadamente, se acercaron a degustarla y varios disfrutaron del placer de repetirse. 

De algo si están seguros los integrantes de la Asociación de Acueductos Comunitarios de Tasco, no esperarán a una nueva convocatoria de la ANLA para organizar otro convive con sancocho. 

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