El 5 de enero de 2025 en el municipio de Saboyá las autoridades dieron cuenta de un ecocidio materializado a través de la destrucción de 247 frailejones para el establecimiento de un cultivo de papa.
El hecho ocurrió en la vereda Monte de Luz y el propietario del predio quedó incurso en una medida preventiva por daño ambiental.
En esta zona se localiza la Reserva Forestal Protectora Páramos Telecom y Merchán y la misma tiene vínculos directos con la cuenca del río Suárez y el área hidrográfica del río Magdalena.
Por esa intervención ilegal la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) impuso una sanción superior a los 100 millones de pesos a dos particulares responsables de esta afectación que dejó destruidos cerca de 250 frailejones y más de 40 fanegadas de cobertura vegetal nativa.
La infracción, destinada a la siembra de papa, incluyó el uso de maquinaria pesada, la remoción de vegetación altoandina y la alteración de al menos 25 hectáreas de terreno.
Tras la evaluación técnica de los daños, la CAR determinó, mediante acto administrativo, la imposición de la multa económica y la adopción de medidas de compensación ambiental.
Entre estas se encuentra la obligación de realizar la siembra inmediata de 550 árboles de especies nativas, como aliso, arrayán, mortiño, chilco, tuno, sietecueros y encenillo, y garantizar su mantenimiento por un periodo mínimo de tres años.
La siembra deberá realizarse bajo criterios técnicos definidos por la entidad, incluyendo distancias específicas entre individuos y la conformación de coberturas vegetales mixtas.
La corporación señaló que la ubicación del predio dentro de una reserva forestal incrementó la gravedad de la infracción, en el marco de la metodología de compensaciones ambientales adoptada en 2025, la cual establece criterios más estrictos para la valoración de daños y la imposición de sanciones.
Desde el punto de vista ecológico, la destrucción de frailejones representa una afectación significativa, debido a su papel en la regulación hídrica de los ecosistemas de páramo.
Estas plantas cumplen funciones clave en la captación, almacenamiento y liberación gradual de agua hacia las cuencas, por lo que su pérdida impacta directamente la disponibilidad del recurso hídrico.
La CAR reiteró que las medidas impuestas buscan no solo sancionar la afectación ambiental, sino también garantizar procesos efectivos de restauración ecológica en zonas estratégicas para la conservación del agua y la biodiversidad.








