¿Qué pierde Sogamoso con la tala de 458 árboles en el Parque Recreacional del Sur?

entreojos.co presenta un documental que recoge diversas opiniones sobre lo que representa la intervención prevista por la Alcaldía local.

10 minutos de lectura

Corpoboyacá autorizó la tala de 458 árboles en el Parque Recreacional del Sur y colectivos ambientales piden reconsiderar esa decisión. Imagen: Beto Álvarez.

El 27 de julio de 2026, Corpoboyacá expidió la Resolución 2652, mediante la cual autorizó el derribo de 458 árboles y el traslado de otros 13 individuos arbóreos ubicados en el Parque Recreacional del Sur, en Sogamoso.

La decisión despejó el camino para la ejecución del denominado Parque Ecológico de la Familia y de los Deportes, uno de los proyectos estratégicos de la Administración Municipal.

La autorización es inferior a la solicitud inicial presentada por la Alcaldía de Sogamoso, que contemplaba la intervención de 708 árboles. Sin embargo, para quienes han seguido la discusión, el asunto trasciende el número de individuos autorizados para tala.

La pregunta que permanece abierta es qué representa este espacio para la ciudad y cuáles pueden ser las consecuencias de modificar de manera sustancial sus coberturas vegetales.

Desde el colectivo ambiental Sogamoso Verde & Justa, Silvia Ruiz insistó en que su posición no parte de una oposición al desarrollo de la ciudad, sino de cuestionamientos sobre la manera como se ha planteado el proyecto.

“No nos oponemos a los proyectos ni al desarrollo de nuestra ciudad. Simplemente es la manera en la que se están llevando a cabo estos proyectos”, señaló Ruiz, quien cuestionó además la ausencia, a su juicio, de una socialización amplia con la ciudadanía.

Para el arquitecto sogamoseño Hugo Porras, el debate también debe incorporar variables físicas y ambientales que considera determinantes para un proyecto de esta escala.

El Parque Recreacional del Sur ocupa un área de aproximadamente siete hectáreas y, según explicó, está relacionado con elementos como la quebrada de los límites y una zona de drenaje ubicada en la parte alta del predio.

Porras planteó que la dinámica hídrica del lugar requiere una lectura más amplia, especialmente por los testimonios existentes sobre episodios de inundación y afectaciones a predios ubicados aguas abajo.

Pero su preocupación no se limita al comportamiento del agua. También llama la atención sobre los servicios ambientales que actualmente presta el parque.

Según el arquitecto, las coberturas vegetales existentes pueden contribuir a regular excesos de agua durante determinadas épocas del año. Por eso considera necesario establecer cuánto de esa función de regulación podría perderse con la intervención.

Un parque que también es hábitat

Hugo Porras, arquitecto

Para los ambientalistas consultados, reducir la discusión a la presencia o ausencia de árboles supone dejar por fuera otros elementos que hacen parte del ecosistema.

Silvia Ruiz describió el Parque del Sur como un espacio verde con características particulares dentro de Sogamoso, relacionado con el agua, el suelo, la vegetación y una diversidad de fauna que, según explicó, puede observarse especialmente durante las primeras horas de la mañana y al final de la tarde.

“Acá habita una avifauna enorme”, sostiene Ruiz, quien también llama la atención sobre los insectos y otros organismos asociados al lugar.

Diego Cuspoca, integrante de Sogamoso Verde & Justa, planteó que la conservación del parque está relacionada con la protección de un ecosistema que considera estratégico para la ciudad.

Entre los árboles que, según dijo, lograron quedar por fuera de la autorización está un roble cuya conservación fue defendida por el colectivo.

Cuspoca también cuestionó la forma en que se plantea la identificación de las aves presentes en el parque. Señaló que la resolución de Corpoboyacá establece un plazo de 30 días para que la Alcaldía realice un inventario de aves, pero advierte que una medición puntual puede no reflejar la dinámica completa de las especies que utilizan este espacio.

Su argumento parte de una característica propia de las aves: sus desplazamientos y procesos migratorios hacen que las especies presentes puedan variar dependiendo de la época del año.

Para el colectivo, por eso, la discusión no debería concentrarse únicamente en los árboles que serán derribados, sino en la conservación integral del ecosistema.

Una historia que comenzó antes del proyecto actual

El Parque Recreacional del Sur tampoco apareció de manera espontánea en la agenda de Sogamoso.

Hugo Porras recuerda que la idea de adecuar este espacio se remonta a 1997 y que posteriormente se produjo un proceso para adquirir el predio, en una negociación relacionada con la entonces Hacienda San Marcos.

De acuerdo con su relato, durante la administración del alcalde Gustavo Suárez se planteó la adquisición del terreno mediante un mecanismo que incluyó un bono solidario, mientras que posteriormente la administración de Gustavo Sosa Pacheco concretó la compra.

Porras destacó que desde aquellos años existía la intención de incorporar criterios de ecología y desarrollo sostenible al manejo del parque.

Incluso recuerda que el bono solidario estuvo acompañado por el lema “para respirar futuro”, una expresión que, según su lectura, reflejaba la importancia que entonces se otorgaba a las coberturas vegetales existentes.

El arquitecto también recordó que buena parte del terreno correspondía anteriormente a una zona de pastoreo y engorde de ganado y que allí existían eucaliptos de gran tamaño.

Más allá de las características de estas especies, Porras consideró que las coberturas vegetales existentes han cumplido funciones de amortiguación y regulación relacionadas con la humedad del suelo y la dinámica hídrica del sector.

La propuesta de conservar y transformar

Veedores ambientales han participado de jornadas de caracterización de las especies de aves y vegetación del Parque Recreacional del Sur.

Desde Sogamoso Verde & Justa, la alternativa planteada no consiste necesariamente en mantener intacto cada uno de los árboles existentes.

Silvia Ruiz propuso recuperar el carácter del lugar como un espacio de recreación pasiva, con actividades que permitan el disfrute ciudadano sin generar una afectación significativa sobre las condiciones ambientales.

También planteó avanzar en procesos de restauración de áreas relacionadas con aguas subterráneas y cuerpos de agua identificados en el sector, acompañados de la siembra progresiva de especies nativas.

En aquellos casos donde exista la necesidad de intervenir árboles, propuso que el proceso considere la presencia de aves y nidos para evitar cambios bruscos en el entorno.

La discusión, de esta manera, se desplaza hacia una pregunta más amplia: ¿el desarrollo de una infraestructura recreativa necesariamente implica sustituir buena parte de las coberturas existentes o es posible diseñar el proyecto a partir de las condiciones ecológicas actuales del lugar?

El problema de las compensaciones

Otro de los puntos planteados por Diego Cuspoca tiene que ver con las medidas de compensación ambiental.

El integrante de Sogamoso Verde & Justa sostuvo que en el municipio existe un historial de compensaciones que, según sus verificaciones, no se habría cumplido de manera adecuada.

A su juicio, antes de hablar de nuevas compensaciones debería existir una revisión de las obligaciones ambientales anteriores y de sus resultados.

También cuestionó la ausencia de un inventario forestal urbano actualizado que permita establecer con mayor precisión qué representa la intervención autorizada dentro del conjunto del arbolado de Sogamoso.

Para Cuspoca, sin una línea base suficientemente clara resulta difícil dimensionar el impacto ambiental acumulado de la intervención.

El agua como parte del debate

La geóloga Diana Alvarado introduce otro elemento en la discusión: el agua.

Según explicó, el agua que se desplaza hacia la parte baja del Parque Recreacional del Sur hace parte de la misma cuenca del río Chicamocha.

Su preocupación adquiere una dimensión adicional al considerar las condiciones ambientales de Sogamoso, una ciudad que, de acuerdo con su apreciación, enfrenta problemas de contaminación del aire y del agua.

Por eso plantea la necesidad de conservar los puntos de agua limpia existentes en el territorio.

La discusión sobre los árboles, entonces, también termina siendo una discusión sobre el agua y sobre las funciones que cumplen determinados espacios verdes dentro de una ciudad que enfrenta presiones ambientales.

Una mirada desde el barrio

Alfonso Castellanos, presidente de la JAC del barrio San José de la Providencia.

La discusión tampoco es uniforme entre quienes viven alrededor del parque.

Alfonso Castellanos, presidente de la Junta de Acción Comunal del barrio San José de la Providencia, planteó una preocupación diferente: la seguridad de las personas que utilizan el lugar.

Según Castellanos, algunos árboles se han caído y han generado situaciones de riesgo para quienes realizan actividades en el parque, incluidos niños.

Su propuesta no es derribar todos los árboles, sino reorganizar el arbolado.

Considera que aquellos individuos que no cumplan con las condiciones establecidas por la autoridad ambiental deberían ser reemplazados, preferiblemente por especies nativas.

También cuestionó la presencia de eucaliptos, a los que atribuye efectos sobre el agua del sector y consideró necesario revisar la relación entre estas especies y los nacederos existentes.

Así, desde el propio entorno del parque aparece una posición que no plantea simplemente conservar o talar, sino intervenir selectivamente y transformar progresivamente el arbolado.

El documental

En entreojos.co recogimos las voces de quienes han participado de esta discusión desde diferentes perspectivas: ambientalistas, profesionales y representantes de la comunidad.

El resultado es un documental que profundiza en los argumentos, preocupaciones y propuestas alrededor de la intervención del Parque Recreacional del Sur. 

En ese propósito quisimos conocer la versión de la Alcaldía, a través de su jefe de Gobierno, Mauricio Barón Granados, o del Secretario de Hábitat, Camilo Castro Moreno, sin embargo, a pesar de nuestra solicitud a través de la Oficina de Comunicaciones no fue posible obtenerla.  

El documental completo puede verse al final de este artículo y en el canal de YouTube de entreojos.co.

_____________________________________

Queremos conocer tu opinión

En entreojos.co estamos realizando un sondeo para conocer la percepción de nuestras audiencias sobre los contenidos que publicamos en la web y en redes sociales.

Tu opinión es muy importante para nosotros 💬, ya que nos ayudará a mejorar y seguir haciendo un periodismo más útil y cercano.

Te tomará solo unos minutos responderlo.

Puedes participar aquí 👉 https://forms.gle/j3XD1ya2ouyy1HkZ6

______________________________________

Hacemos periodismo confiable

El pasado 3 de junio entreojos.co recibió de CMD Certification la certificación Journalism Trust Initiative (JTI) un esquema de certificación basado en el acuerdo de taller CWA 17493, desarrollado por el Comité Europeo de Normalización (CEN) y promovido por Reporteros Sin Fronteras (RSF).

El 10 de junio de 2026 CMD Certification S.A.S. tomó la decisión de mantener la certificación de la Iniciativa de Periodismo Confiable (JTI)  a entreojos.co

MAS SOBRE Conflictos    ·   375 REPORTAJES EN ESTE TEMA

Sigue el hilo en este tema

→ Siguiente lecutra recomendada por el equipo editoria