Se trata de un ecosistema de 685,89 hectáreas ubicado entre los municipios de Nuevo Colón y Tibaná.

La deforestación amenaza el equilibrio natural de la zona. A través de la educación ambiental pretenden cambiar la historia.

El monitoreo fue posible gracias a trabajo conjunto de Parques Nacionales, La Universidad Nacional y Corpoboyacá.

El café será la punta de lanza de esta estrategia que pretende dinamizar la actividad económica en el suroriente de Boyacá.

Caminante e influencer de naturaleza, Amaya aseguró que junto a la Gobernación impulsará un programa de eficiencia energética.

Sandra Galeano, investigadora del Instituto Humboldt, destacó el trabajo articulado con los habitantes de los territorios.