Foto: entreojos.co
Según las OMS se requiere de un árbol por cada tres personas que habitan en las ciudades.

10 mil árboles para los bosques urbanos de Boyacá

Según la OMS se necesita un árbol por cada tres habitantes para mejorar la calidad del aire en las ciudades del departamento. 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) es la agencia de las Naciones Unidas responsable de velar por la gestión de políticas en materia de prevención, promoción e intervención en temas de salud a nivel mundial.

Esta organización ha reiterado la preocupación que le genera el deterioro de los bosques y el impacto de estas drásticas transformaciones en la calidad de vida de las personas.   

Según datos del Instituto de Recursos Mundiales (WRI), ciado por sostenibilidad.semana.com, en 2018 “se destruyeron 12 millones de hectáreas de selvas tropicales en el mundo” y de esas solo en la “Amazonia colombiana se talaron 43.000 hectáreas de bosque”.

De acuerdo con el consolidado del Instituto de Recursos Mundiales (WRI), Colombia perdió 177 mil hectáreas de vegetación en 2018 lo que sitúa al país en el cuarto lugar de los que tienen mayor crecimiento de la deforestación.

La OMS calcula que el número de árboles del planeta se ha reducido en un 46 % y que el 92% de la población mundial está expuesta a niveles peligrosos de contaminación del aire, situación que se agrava por la continua y descontrolada intervención de las selvas, la creciente industrialización y la dependencia energética de los combustibles fósiles.

Árboles y calidad del aire

Madrid, capital de España, es la segunda ciudad del mundo con más árboles. Foto: http://www.cronicanorte.es

Tanto la OMS como la FAO han pedido a los gobiernos del mundo y a las autoridades ambientales avanzar en la protección y en la restauración de los bosques nativos y poner en marcha estrategias de silvicultura urbana que permitan restaurar la calidad del aire y mejorar las condiciones de vida de quienes habitan en las ciudades.   

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en un documento titulado ‘Directrices para la silvicultura urbana y periurbana’, sostiene que las ciudades ocupan sólo el dos por ciento de la superficie del planeta y que sus habitantes utilizan el 75 por ciento de sus recursos naturales.

“El mundo se está urbanizando rápidamente, demasiado: en 2050, el 70 por ciento de la población mundial vivirá en las ciudades y pueblos”, advierte el organismo por lo que plantea que el desarrollo urbano sostenible es fundamental para garantizar la calidad de vida de la población mundial.

Boyacá, por supuesto, no es ajena a esa realidad. Aquí también se presentan conflictos en zonas de bosque y de páramo por actividades de sustento, de ampliación de la frontera agrícola y de tráfico de madera. Sumado a eso la presencia de árboles en parques y avenidas no alcanza los niveles deseados.     

Aunque no se dispone de un inventario del arbolado urbano del departamento, desde Corpoboyacá consideran que hay menos vegetación de la que se requiere y que para asegurar políticas más robustas en esta materia es necesario incorporar el tema en la actualización de los ordenamientos territoriales de los municipios y comprometer a los alcaldes y a las comunidades en la conformación de bosques urbanos.

Un respiro necesario

Tunja, Duitama, Paipa, Sogamoso, Chivatá y Santa Rosa de Viterbo fueron seleccionadas por Corpoboyacá para ejecutar el programa de silvicultura urbana que en 2019 prevé plantar 10 mil árboles en parques y avenidas. La siembra también ha involucrado a unidades militares como el Batallón Bolívar de Tunja y el Silva Plazas de Duitama.

Ricardo López, director de la Corporación Autónoma Regional de Boyacá, dijo que en 6 meses se han sembrado 1.800 árboles en la guarnición castrense de la capital.

López se refirió también a la alianza con las alcaldías y las juntas de acción comunal para la siembra y el cuidado de los árboles plantados. Mencionó que a través de un programa de apadrinamiento se busca que los vecinos asuman su vigilancia, labores básicas de atención como el riego y que reporten cualquier situación que comprometa su crecimiento y bienestar.

El director de la Corporación hizo referencia a los servicios ambientales que prestan los árboles, en particular explicó que son importantes para la captura de dióxido de carbono (CO2), la generación de oxígeno, la conservación y supervivencia de otras especies y la regulación de la temperatura.

Tunja ya recibió un primer aporte de 3.000 árboles provenientes del vivero que Corpoboyacá opera en el barrio Los Patriotas de la ciudad.

Fredy Jiménez Galindo, ingeniero forestal de la Subdirección de Ecosistemas de Corpoboyacá, explicó que su adecuación en parques y separadores se ha realizado en coordinación con la Alcaldía y las Juntas de Acción comunal y el apoyo de la Policía Ambiental y de la empresa de aseo Servitunja. 

Sogamoso, al igual que Paipa, acogerá el programa en el segundo semestre de 2019 una vez hayan sido identificados los predios para la conformación de sus bosques urbanos. En la capital de la provincia de Sugamuxi se trabajará en asocio con la Fundación Bolívar y la alcaldía local.

En Duitama se prevé la siembra de 2.500 árboles de los cuales 500 ya crecen cerca de la Villa Olímpica. A esta iniciativa también se ha sumado la comandancia del Grupo de Caballería Mecanizado General José Miguel Silva Plazas en donde se decidió reemplazar un bosque de 60 hectáreas de eucalipto por uno de especies nativas que aporten al bienestar de esta zona del departamento.

Chivatá acogió 120 árboles aportados por el programa de silvicultura urbana de Corpoboyacá y en Santa Rosa de Viterbo la iniciativa beneficiará a varios barrios de la ciudad y a las instalaciones de la Escuela de Policía Rafael Reyes.

Especies para parques y avenidas

Entre los 10 mil árboles que Corpoboyacá entregará para el desarrollo del programa de silvicultura urbana en Tunja, Duitama, Sogamoso, Paipa, Santa Rosa de Viterbo y Chivatá se encuentran ejemplares de las siguientes especies:  pino colombiano o romerón, roble, cedro negro, laurel de cera, guayacán de Manizales, alcaparro, chicalá y Eugenia

La Eugenia, explicó el ingeniero Fredy Jiménez, es un árbol que ha tenido un buen comportamiento en la silvicultura urbana, es originario de las Antillas, puede alcanzar alturas de entre 3 y 4 metros, su raíz es pequeña y su fruto es muy apetecido por la avifauna que habita en las ciudades.

El gran reto de las autoridades ambientales es lograr que 428 mil árboles, como mínimo, crezcan sanos y fuertes en los parques y las áreas públicas de los 123 municipios de Boyacá. De esa manera se haría un aporte significativo a la calidad del aire que respiran 1.284.000 habitantes del departamento.      

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  

 

 

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