La operación hace parte de un plan para la restauración de áreas deforestadas en la Orinoquia a partir de la alianza entre las fuerzas militares y las autoridades ambientales. 

La obra, que compromete la cuenca del río Cusiana, generaría un impacto severo en el ecosistema, advierten ambientalistas. 

Esta corporación ejerce autoridad ambiental en cinco departamentos: Arauca, Casanare, Cundinamarca, Boyacá y Vichada.