Una prueba del efecto del hidrocarburo en las fuentes de agua es la permanente muerte de insectos.

Fracturación con nitrógeno líquido: clave para entender los afloramientos de hidrocarburo en San Luis de Gaceno

La comunidad planteó que a partir de esa técnica, usada por Nikoil Energy para estimular el pozo Medina, comenzaron las emanaciones en sus potreros.

Por Germán García Barrera

Dinael Salas no es un experto en temas petroleros, los suyo es la agricultura y la ganadería, es, a su manera, un sabio local, un campesino que como todos los residentes en la vereda Horizontes, de San Luis de Gaceno, conoce su territorio y ha sido testigo del envenenamiento lento y progresivo de sus nacimientos de agua.   

En esta parte alta del piedemonte llanero, desde donde se divisa la confluencia de los ríos Lengupá y Upía, y la frontera que une a los departamentos de Boyacá y Casanare, están identificadas las microcuencas de Río Chiquito y Caño Grande, cada una vierte sus aguas hacia un costado de la pendiente, una hacia la derecha y la otra hacia la izquierda.

Y allí, aunque parezca increíble, a solo 150 metros del centro poblado de Horizontes, y junto al cementerio veredal, operan tres pozos petroleros de la empresa Nikoil Energy: Cóndor 1, Cóndor 2 y Medina.

Jorge Rintá, presidente electo de la Junta de Acción Comunal, es categórico: “La plataforma la construyeron sobre la confluencia de varias vertientes y cerca de nuestras casas”.

Hace algunos días nos sumamos a un recorrido convocado por la procuradora ambiental de Boyacá, Alicia López Alfonso, para verificar en el terreno las denuncias que la comunidad viene formulando desde 2014 sobre la aparición de afloramientos de petróleo o de hidrocarburos en la zona. Nadie sabe con certeza de qué se trata, ni siquiera autoridades como la ANLA (Autoridad Nacional de Licencias Ambientales), Corpohivor y mucho menos la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH).

Durante las dos jornadas de trabajo convocadas por la procuradora López, el funcionario delegado por la ANH, Alfredo Fernández, fue bastante cauto para definir la naturaleza de la sustancia, su recato molestó a los locales. Ante la evidencia esperaban escuchar de él algo más contundente, querían oírlo pronunciar términos como diésel, gasolina o querosene, es lo que vienen oliendo desde hace ocho años, lo han repetido miles de veces en entrevistas, ante el Tribunal y en la Asamblea.    

Y aunque al representante de la ANH le cueste aceptar lo que ve, quienes participaron del recorrido pudieron apreciar que ese algo aceitoso drena de las rocas o del suelo y se superpone como una nata violeta sobre el agua, las ramas en descomposición o las piedras. En otros casos le otorga un color amarillo quemado o naranja al agua empozada.

Luis Guillermo Reyes, el secretario general de Corpochivor, se acuclilló junto a un pocito, con sus manos cuchareó en su interior y concluyó sin remilgos: “Estos son manantiales de hidrocarburo, es el puro aceite”.

Mauricio Ávila y su familia fueron los primeros en padecer los efectos negativos de estos afloramientos. En el polideportivo de la vereda Horizontes, durante la reunión previa al recorrido por la microcuenca de río Chiquito, le describió como pudo a la procuradora ambiental el sabor a plástico quemado en el agua.

Él y su hermano Luis mencionaron un dato llamativo: algunos afloramientos desaparecen en los puntos inicialmente identificados y aparecen en otros, y es un fenómeno que también han visto cuando ocurren movimientos de tierra. Según la versión ofrecida a la Comisión de la Procuraduría, en las zonas de pendiente donde han rastreado las emanaciones la tierra se desestabiliza, se desprende, hay deslizamientos en masa.

En los predios de los Ávila, distantes 150 metros del pozo Medina, se han tomado coordenadas de ocho afloramientos en diferentes temporadas, y la época de verano es quizá la más complicada. Su ganado se queda con pocas opciones para beber agua limpia y deben ingeniarse estrategias de contención de la mancha, construyen diques con palos y bultos de arena para separar la sustancia de los abrevaderos.

Hace poco tiempo se percataron de otro fenómeno que la comunidad asocia al mismo problema, se trata de emanaciones de gas, las tienen localizadas en pastizales, se escucha como si la tierra respirara. En un pequeño manantial la procuradora Alicia López, su equipo y los representantes de las demás entidades presentes, lo evidenciaron a partir de un borboteo intermitente. 

Frente a los padecimientos de su ganado no han podido hacer mucho. Miguel Castañeda habló de frecuentes casos de abortos de las vacas que pastorean en los potreros contaminados, citó alrededor de 40, agregó que son comunes las lesiones en las patas de los semovientes y se dolió del impacto que tales hechos generan en el bienestar de los animales y en sus economías campesinas.

Franklin Mendoza, presidente de la veeduría ambiental, hizo énfasis en que a la fecha han sido inventariados 16 afloramientos en la región, pero lo más grave está relacionado con la información que les suministró Corpochivor sobre la calidad del agua de la parte baja de los drenajes de hidrocarburo. Mendoza subrayó el resultado: “estas fuentes están contaminadas por unos hidrocarburos aromáticos policíclicos que generan malformaciones genéticas y son cancerígenos”.   

¿Nikoil Energy, responsable?

Hasta ahora ninguna entidad le ha atribuido responsabilidad a Nikoil Energy por los afloramientos de hidrocarburos y de gas, no se ha hecho una investigación oficial o independiente que explique el origen y la naturaleza de los mismos, y si estos tienen que ver o no con la operación de la petrolera.

Por increíble que parezca así es, ocho años han transcurrido, y eso incluye la acción popular que sigue su curso en el Tribunal Administrativo de Boyacá, sin que se determine la procedencia, las características, el impacto de los afloramientos sobre el ecosistema y la salud de los seres vivos. 

Juanita Andrade, bióloga de Corpochivor, dijo que existe un análisis de laboratorio del crudo recuperado del Pozo Cóndor y de la sustancia de los afloramientos y como resultado se obtuvo, aseguró, “un hidrocarburo con una API similar al diésel”, sin embargo, dicho estudio, contratado por Nikoil Energy, no fue validado por la ANLA “por vacíos en la cadena de custodia”.

Andrade dijo que se debe hacer un análisis fisicoquímico que contraste lo que se recupera del Pozo Medina con los afloramientos, consideró pertinente además identificar el nivel de concentración de ese hidrocarburo en las microcuencas de Caño Grande y Río Chiquito.

Tanto Juanita Andrade como el secretario general de Corpochivor, Luis Guillermo Reyes, se refirieron a la gestión adelantada ante la CAR Cundinamarca por el director general de la entidad, Plinio Rolando Forero, para evaluar la presencia de hidrocarburos, grasas y aceites en las fuentes que abastecen a algunas viviendas y al centro poblado de Horizontes. Este se realizará durante la segunda quincena de agosto..

Jorge Rintá, el recién elegido presidente de la junta comunal de Horizontes, pidió además investigar a la empresa por presuntos incumplimientos a lo previsto en el Plan de Manejo Ambiental, en concreto habló de emisión de gases sin los controles necesarios, de vertimiento de desechos de crudo y de aguas residuales sobre la vía, y de aspersión de potreros con agua sin tratar en la parte alta de la plataforma con impacto directo sobre los nacimientos. 

Una hipótesis sobre los afloramientos

Dinael Salas, Jorge Rintá, Miguel Castañeda y muchos otros habitantes de la zona trabajaron en la adecuación de la plataforma petrolera de Horizontes y en la construcción de los tres pozos, por eso su testimonio puede ser fundamental en la investigación de la Procuraduría y del Tribunal Administrativo de Boyacá, y por qué no, de la ANLA y de la ANM, para resolver este entuerto.

La hipótesis que explicaría el origen de los afloramientos de hidrocarburos y de gas en los predios de la familia Ávila y en la finca de Dumar Martínez se remonta a 2014 cuando Nikoil Energy ya se había instalado en esta zona rural de San Luis de Gaceno.

Dinael Salas le dijo a la delegada de la procuraduría ambiental lo siguiente: “En 2014 le inyectaron al Pozo Medina el nitrógeno contenido en dos carrotanques para hacerle una fracturación y generar mayor producción, a esa práctica también le llaman cañoneo, fue una fracturación con nitrógeno…luego pusieron a producir el pozo y de esa estimulación solo salió agua. A partir de esa fecha empezó el reguero de los afloramientos”.

Su versión fue respaldada por sus vecinos que la complementaron con la comparación del contenido de los pozos, indicando que del Cóndor 1 sale “una sustancia clarita, como una agua de panela”; el del Cóndor 2 es un poco más oscuro “negrito y espesito”; y el del Medina” es un aceite igualito al que se está regando en los potreros”.

La consultamos Yully Neira, del área social de Nikoil Energy, sobre esta hipótesis, dijo no estar autorizada para dar declaraciones a la prensa y nos pidió enviarle nuestros interrogantes a un correo institucional. Al momento de publicar esta crónica no habíamos recibido respuesta.

Lo que si expresaron los voceros de la empresa durante la jornada convocada por la procuradora Alicia López fue lo siguiente:

– En 2016 recibieron informes de la comunidad sobre los afloramientos y a partir de ese momento hicieron visitas de inspección y elaboraron un estudio de cromomatografía contratado con el laboratorio CGS. “El resultado concluyó que el de los afloramientos no es un fluido similar o igual al que nosotros extraemos del campo. Esos resultados los conoce la ANLA, ANH y Corpochivor”.

– Expresaron haber contratado laboratorios acreditados para dar respuesta a lo que les han solicitado tanto el Tribunal Administrativo de Boyacá como el ANLA.

– Sobre la queja de fuga de gas y de falta de operación de la tea ubicada a un costado de la plataforma de Horizontes, indicaron que esta sustancia ya no se quema y que la misma es utilizada para producir energía a través de un generador Caterpillar, “es un tema de sostenibilidad”.

– Reportaron la construcción de cinco piezómetros en las fincas de la familia Ávila y de Dumar Martínez para tomar muestras y realizar análisis de agua.

– Dieron cuenta de la realización de un estudio hidrogeológico con la firma Geodá que arrojó el siguiente concepto: “Los afloramientos no tienen ninguna relación con la operación del campo. Teniendo en cuenta el estado mecánico de los pozos Cóndor 1 y Cóndor 2 y Medina, y los registros de integridad de la cimentación, se concluye que no existe incidencia o responsabilidad técnica u operativa por parte de la operación en las filtraciones de hidrocarburos en el corregimiento de Horizontes”.

– A la pregunta de la procuradora ambiental de Boyacá sobre acciones de control, de contención o de manejo de los afloramientos, aceptaron no haber realizado ninguna, se remitieron a las órdenes impartidas por las autoridades para hacer análisis y visitas de inspección.

Franklin Mendoza, de la veeduría ambiental, refutó su argumento. Dijo que aunque la ANLA ha instruido a la empresa para desarrollar acciones de contención, sus representantes han acudido a los recursos de apelación contemplados en la ley para dilatar el acatamiento de tales órdenes.

Un testimonio que da luces

Oscar Vanegas, ingeniero de petróleos y profesor de la Universidad Industrial de Santander (UIS), analizó el alcance de la hipótesis expuesta por Dinael Salas y sus vecinos.

En su opinión “la estimulación hidráulica en un sector geológicamente complejo, por la mecánica de rocas y la presencia de fallas naturales inversas y de cizalla, pudo llevar a una interconexión de las fracturas inducidas en el fracturamiento hidráulico con las fallas naturales de la zona por donde se migraron los fluidos de fracturamiento, y posiblemente condensados de gas y otros hidrocarburos”.

“Esto se da porque en una cordillera, si se fractura cerca de una falla inversa, las fracturas inducidas se propagan perpendicularmente a la falla hasta alcanzarla. Ya conectadas, los fluidos migran por las fallas de cizalla porque están abiertas en forma de cremallera. Finalmente, estos fluidos llegan superficie”.

Se necesitan pruebas contundentes

Alfredo Fernández (centro), delegado de la ANM.

A pesar de su renuencia inicial para entregar una declaración, Alfredo Fernández, el delegado de la Agencia Nacional de Hidrocarburos para esta inspección, sostuvo que la visita por sí sola no podía ser concluyente, recomendó la evaluación de expertos en hidrogeología y la toma de pruebas para saber qué es lo que drena y por qué.

“Se ven pruebas, se ven señales, hay unos puntos más dicientes que otros donde sí se siente como cierto olor a un derivado de hidrocarburo, no es crudo propiamente, describió Fernández. Insistió en la necesidad de llevar todos los elementos necesarios al laboratorio, mirar aguas arriba y aguas abajo, ver cómo están las cargas de agua y revisar la existencia de fallas geológicas.

Reiteró lo expuesto en un pronunciamiento anterior de la ANH, en el sentido de que los aforamientos de hidrocarburos de Horizontes no están incluidos en el inventario de rezumaderos de esa entidad.

“Esto que pasa acá es un fenómeno diferente a un emanadero natural”, dijo finalmente.

Compromisos y conclusiones

El recorrido por las microcuencas de Río Chiquito y Caño Grande dejó varias tareas. Por solicitud de la procuradora Alicia López Alfonso, la Alcaldía de San Luis de Gaceno deberá activar de manera inmediata el Comité Local de Gestión del Riesgo, tanto por los frecuentes casos de deslizamientos en masa vinculados en apariencia a los afloramientos, como por el peligro que representa la concentración de crudo en los tanques de almacenamiento de la plataforma Horizontes.

Allí, muy cerca del centro poblado, están depositados 1.600 barriles de petróleo que no han podido ser movilizados por Nikoil Energy desde el 28 de julio de 2021 a raíz de una protesta comunitaria por el deterioro de la vía. La procuradora consideró que la situación merece una atención especial y sugirió a los líderes locales permitir la evacuación de los tanques.

Sobre este particular, el secretario de Medio Ambiente de la Gobernación de Boyacá, Giovanny Viasus le recomendó a la administración municipal solicitar el apoyo correspondiente a la Unidad Departamental de Gestión del Riesgo.

Viasus sostuvo además que con la participación del laboratorio de referencia de la Secretaría de Salud departamental se asumió el compromiso de tomar muestras de los lugares de dónde se abastece la comunidad para determinar condiciones físico químicas del agua.

Adicionalmente, y apoyada en un informe de Corpochivor, la Procuradora Ambiental de Boyacá le hizo un fuerte llamado a la alcaldía local por no garantizar condiciones adecuadas para el suministro de agua potable. A la incertidumbre por la falta de información sobre el tipo de hidrocarburo que fluye silencioso y amenazante por las microcuencas, se suma la certeza de que las fuentes abastecedoras están contaminadas con materia orgánica proveniente de las heces y la orina animal, y la responsabilidad de corregir está irregularidad recae tanto en la Alcaldía como en la comunidad.

¿Qué hacer para superar la crisis y lograr una solución definitiva?, el personero saliente de San Luis de Gaceno, Juan Manuel Castañeda González aseguró que junto a la comunidad se tramitará una acción de tutela como medida de protección transitoria.

Castañeda explicó que con este recurso legal se buscará que “las entidades que han hecho caso omiso, entre estas el municipio y la ANLA, cumplan con las medidas de mitigación para solucionar los daños ambientales”.   

Reportaje gráfico

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